La idea es controlar una carta que un espectador ha pensado, al mirarla dentro de la baraja. El control lo aprendí en la década del sesenta, de un pequeño librillo de Al Leech, llamado CARDMANSHIP.
Pasa las cartas a la vista de un espectador, deslizando el dedo medio de la mano derecha por la esquina exterior derecha, Figura 1. Detente cuando el espectador diga alto, pídele que recuerde esa carta y para más seguridad, mueve tus manos para que la vean otros espectadores pero, tú no la debes ver.

Luego que la carta ha sido memorizada, deja escapar el resto de las cartas de tu dedo medio derecho de modo que, aparentemente la baraja queda cerrada en tu mano izquierda. Sin embargo, mantienes una separación en el lugar donde estaba la carta pensada con tu dedo meñique izquierdo. La separación la realizas, cuando el espectador te manda detenerte y muestras la carta al público, Figura 2.
Luego de una pausa, deja caer sobre la palma izquierda la mitad superior de la baraja, haciendo un corte, Figura 2, el que cierras colocando encima la mitad que ha quedado en tu mano derecha. Así la carta pensada está al fondo de la baraja en forma totalmente insospechada por los espectadores.